Judy Collins estaba cantando Suzanne, de Leonard Cohen. Sí, esa musiquilla que he colocado en otra parte de esta web. En “Psicoterapia”, para ser exactos...

Y Judy canta desde la pantalla de mi ordenador en un vídeo de Youtube, que hoy ya no os puedo colocar porque está "silenciado" (el que quiera lo puede comprobar buscando en Youtube "Suzanne - Judy Collins - Colors of the Day - Leonard Cohen - SILENCED"). He llegado hasta ella tras haber iniciado una excursión por Internet a la búsqueda de información y vídeos sobre esta maravillosa canción, Suzanne. ¿Porqué este viaje? Bueno, la escuché hace un momento mientras estaba repasando esta web, que recién comienza en su nuevo formato, a la búsqueda de algún error que corregir. Al escuchar la canción quedé, como siempre, prendido y arrobado. Me pasa un poco como a Alvaro de la Rica, un blogger que no se avergüenza de decir:

De alguna manera sé que estoy en esta canción, o que esta canción está en mí, que me ha conformado desde niño, me ha acogido y me ha ayudado a abrir los ojos, o, más bien, que ha metido mi mirada hacia dentro de una manera definitiva. Amo a esta canción como a una persona. Lo más parecido que conozco al don de lágrimas es lo que me ha ocurrido alguna vez al escucharla. La considero un sacramental. Me gustaría que me la cantaran mis hijas el día de mi muerte.

Yo también conozco a Leonard Cohen casi desde niño. Cuando él empezó a cantar yo tendría 17 o 18 años. Siempre me impresionó. Recuerdo la película que en España se llamó Los Vividores y cuya música era de Cohen. Recuerdo perfectamente el cine en que la vi una tarde de los años 70, yo sólo sentado en la butaca sintiendo esa sensación entre mística y melancólica que todavía siento al escuchar su música. Ese extraño western lograba con la música de Leonard Cohen elevarse desde el sin sentido de la existencia hacia las puertas de algo más profundo.

No soy un erudito. Tampoco quiero llegar a serlo, pues, más que por amontonar conocimientos, me siento atraído por lo repentino de ese fulgor que en un instante enciende y llena de conocimiento el corazón. Pero un poco de erudición sí he logrado con esta excursión por la red y voy a compartir con vosotros alguna cosa curiosa sobre nuestra canción. Parece ser que Leonard la compuso tras conocer y tratar con una chica que le dejó una honda impresión. Esa chica era la mujer de un escultor amigo y Leonard pasó con ella un par de veladas tomando té y naranjas. Con el tiempo, Suzanne Verdal, que así se llama la musa, fue entrevistada por la CBC, una cadena de televisión canadiense, en Venice (California). En ese momento Suzanne vivía en una pequeña caravana móvil de madera y con el tiempo se había convertido en una persona sin hogar, cercana a la miseria. Aunque, por otra parte, también hay referencias a ella como instructora de danza y masajista. Hay rastros por todo internet de este asunto, incluso en castellano y catalán. Hay también algunas fotos de Suzanne que, suponiendo que lo sean de verdad, resultan muy interesantes:


Tras escribir un poema sobre sus vivencias con la chica, Cohen acabó componiendo una canción que interpretó Judy Collins en primer lugar, él después y un larguísimo etcetera más tarde, en un montón de lenguas diferentes entre las cuales no está el castellano, pero si el catalán (los catalanes son los más cosmopolitas de cuantos habitamos esta península). Youtube, que lo tiene todo, también tiene vídeos de todas estas interpretaciones y os voy a colocar enlaces con algunos de ellos.

- El primero es un vídeo con una versión de de Judy Collins y Leonard Cohen, juntos. Tiene subtítulos en español, y, si no sabéis inglés, la podréis entender bien mientras la cantan:

- Leonard sólo, también subtitulado en español.

- Video Clip con Leonard Cohen (es la versión del audio que he elegido para Psicoterapia).

- Una versión del propio Leonard, en el festival de la Isle of Wight, en 1970.

- Una reciente versión con Javier Mas, músico de Maria del Mar Bonet y Manolo García, tocando virtuosamente bandurria.

- Diversas versiones de las giras que ha realizado en el año 2008, que muestran la tremenda popularidad de Cohen y el entusiasmo que suscita hoy también entre quienes podrían ser sus nietos. En todas ellas lleva sombrero y ni sonido ni imagen son muy buenos (en algunas francamente malos): en el Olympia de París, Amsterdam, Atenas, Glastonbury, Dublin .

- Dos versiones de Nina Simon, ambas distintas entre sí y, sobre todo, completamente distintas a todas las demás versiones que he oído: una y otra.

- Una versión en francés de Françoise Hardy.

- Una "potente" versión “after Françoise Hardy”, realizada por un indonesio llamado Wenarto, que también la tiene traducida al indonesio (de forma todavía más potente), aunque no me he atrevido a colocartela.

- Una versión en holandés de Frank Boeijen.

- Y, para finalizar, una preciosa versión en catalán del guitarrista Toti Soler. Es una versión moderna de la que realizara en 1972 y forma parte de un disco llamado Acordes (en este enlace lo puedes bajar desde Rapidshare), realizado por el que es en la practica el traductor oficial de Leonard Cohen al castellano, Alberto Manzano.

Alberto Manzano es un fan incansables de Leonardo. Fijaros lo que dice:

Lo mío con Cohen es toda una larga historia de amor, se remonta a finales de los 70. Empecé a estudiar inglés para saber qué decía en sus canciones. Las traduje y fueron los primeros libros que me publicaron. Este es un paso más de mi devoción por él.
Fuente

(Algo parecido a lo que estoy haciendo yo ahora, pero con el traductor de Google y sin estudiar inglés.)

Para finalizar aquí tenéis una nota biográfica sobre Leonard Cohen.

Pero en realidad no he finalizado...

Mi erudición, creciendo por momentos, acaba de descubrir una segunda Suzanne en la vida de Leonard. La cosa, no cabe duda, está dando mucho de sí. Aunque nada tenga que ver con la canción, esta segunda Suzanne, que ha sido pareja de Leonard y madre de sus dos hijos, Adam y Lorca, también me ha impactado. Dado mi desconocimiento del inglés y el uso obligado que he debido hacer del traductor de Google, se ha mantenido en suspenso hasta el final si esta Suzanne era o no era la verdadera Suzanne de la canción y la otra un mito. Para resolver mi duda, la pequeña investigación que he debido hacer me ha hecho trabar conocimiento sobre algunas páginas dedicadas a Cohen [1], páginas tan curiosas como él mismo, de modo que me he ido encariñando con la información que he encontrado en ellas. Ahora la comparto con vosotros.

Suzanne Elrod fue la pareja de Leonard Cohen, no se durante cuantos años, pero debió durar bastante. Tanto como para que nacieran sus dos hijos, Adam y Lorca (este nombre en honor del poeta español Federico García Lorca). Adam, también cantante, interpreta frecuentemente a su padre y más abajo hay un vídeo suyo cantando en español. De Suzanne Elrod hay en la red una bonita página web en la que comercializa su obra como pintora, tanto retratos originales como copias de iconos y maestros.

Resulta que esta Suzanne Elrod inspiró a Leonard una otra canción llamada The Gypsy’s Wife (La Esposa del Gitano, aunque en español la han traducido como "Mi mujer gitana), una bella canción que retrata los momentos en que se consumaba la separación entre ambos. Hay un vídeo en el que Cohen es entrevistado sobre esta canción, vídeo que esta subtitulado en francés. En él Leonard Cohen dice:

Mi matrimonio estaba en plena delicuenscencia en la época que compuse y grabé la canción. En cierto sentido esta canción estaba dedicada a mi esposa bohemia, que estaba recobrando su libertad. Pero al mismo tiempo es una canción sobre el hecho de que los hombres y las mujeres se convierten en extraños, se alejan, se convierten en bohemios uno para el otro. La última estrofa dice: "ya no hay hombre ni mujer que se puedan tocar, pero quien se interponga entre ellos será juzgado".

Esta última frase me ha impresionado. No estoy seguro de haberla traducido bien, pero me gusta pensar que sí. Habla del carácter sagrado de la unión entre un hombre y una mujer, incluso en los últimos momentos de su separación. Es sagrada esa unión, sí, y no por el hecho de haberse realizado para permanecer, sino incluso, y sobre todo, en el hecho mismo de su impermanencia.

Al poco rato encontré un vídeo que me ha confirmado la traducción. Se trata del cantaor español Duquende interpretando "The Gypsy’s Wife", como parte de ese proyecto, Acordes, al que me refería más arriba. Seguid el enlace que el vídeo no tiene desperdicio: si os fijáis, hacia el final de la canción oiréis a Duquende decir en una preciosa y libre traducción:

Hombres y mujeres pidiendo compasión,
pero para tí que los separas
no habrá perdón.

La verdad es que este proyecto, Acordes, es muy interesante y, para finalizar, no me resisto a ofreceros algunos enlaces relacionados:

- Una interpretación en español de Take this Waltz, realizada por su hijo, Adam Cohen, y Anjani, actual pareja y frecuente acompañante musical de Leonard Cohen.

- Ana Belén y su version del anterior Vals (Pequeño Vals Vienes).

- Una versión del Pequeño Vals vienes, por Enrique Morente.

- Santiago Auseron interpretando a Leonard Cohen.

- Una versión en vasco, con subtítulos en catalán, de So Long, Marianne, por Jabier Muguruza.

Voy a colocar ahora enlaces a dos vídeos:

- Un vídeo clip de The Gypsy’s Wife, de muy fuerte factura, debe ser como la versión "oficial" del suceso, pues cuenta con la presencia personal de Cohen, que aparece cantando en algunos de los momentos claves.

- El que sigue es un vídeo de danza, con coreografía de un Jhon Malashock y la música de The Gypsy’s Wife. Desde luego, por momentos se nota el paralelismo con el anterior. Hay incluso una figura del baile que es idéntica (cuando la bailarina se sienta sobre los hombros de protagonista masculino.

Con estos dos vídeos doy por finalizado este larguísimo artículo sobre Leonard Cohen y las dos Suzanne, que espero que os haya entretenido a vosotros tanto como a mí el escribirlo.


[1] Algunas páginas sobre Cohen:
- La página "Sancta Santorum" sobre Cohen
- El superforum en inglés sobre Cohen
- La entrevista de la CBA sobre Suzanne
- Una superinformada página sobre Cohen con el increible e intraducible nombre de "One Heck of a Guy", algo así como "Un Plasta de Tío" (realmente se le puede aplicar a Cohen, je je)