Maruja Torres es una mujer. Y las mujeres suelen "tener" hombres. Es decir, tener lo que se dice tener, quizás no tengamos nada, salvo a nosotros mismos. Pero el caso es que Maruja ha escrito un articulito, de esos que vienen en la parte superior de la última página del País, y, bajo una de esas licencias que el lenguaje nos permite, le ha puesto el título de "Mis hombres".

Ese articulito me ha emocionado, lo que no suele pasar en la mayoría de los que Maruja escribe. Y como yo le concedo mucha importancia a mis emocionamientos, me voy a referir a él y os lo voy a referenciar para que vosotros podáis leerlo también.

Creo que lo que más me ha emocionado del articulito de Maruja ha sido notar a una verdadera mujer, porque las verdaderas mujeres no abundan, pero son muy emocionantes. Precisamente en el Día Internacional contra la Violencia de Género, sólo una verdadera mujer podría escribir algo como lo que ha escrito Maruja. No es nada fácil, precisamente ese día, conectar con lo que ha conectado y expresar lo que ha expresado.

El mundo que se crea cuando un hombre se encuentra con una mujer, o una mujer con un hombre, no puede ser fácilmente expresado con palabras. Al menos con las mías. Pero sí con las de Maruja.

Y esto es así, no porque ella sea del oficio de escribir, que lo es, sino porque es Mujer.

Y la Mujer sabe del Amor.

Gracias Maruja. Va por ti. Va por vosotras.