
Tabaco y salud son opuestos irreconciliables. El tabaco siempre tiene efectos perjudiciales sobre el organismo, aunque éstos efectos tendrán diferentes manifestaciones o grados en función de factores del tipo de fumador que se sea, de la individualidad propia de cada organismo, y de otros factores.
Los efectos que el tabaco produce en nuestro cuerpo tienen una naturaleza causal multifactorial, dependiendo:
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En primer lugar, de la presencia de un numero amplísimo de sustancias toxicas inherentes al propio tabaco, de la cantidad de tabaco, del tiempo que se lleve fumando, etc.
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De la capacidad de respuesta, defensa y adaptación que cada organismo tiene de forma individual frente al tabaco
- Del grado de salud o enfermedad de base que tenga la persona fumadora.
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De los hábitos de la persona fumadora, no siendo lo mismo una persona que practique regularmente deporte y lleve una alimentación muy sana, que otra de vida sedentaria y una alimentación poco saludable.
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Del consumo de otras sustancias, como alcohol, hachis, cocaína, heroína, etc, que sensibilizan y potencian los efectos perjudiciales del tabaco.
- De una serie de factores psicológicos que también influyen en los efectos del tabaco sobre el organismo. La depresión, el estrés, la ansiedad, o determinados tipos de personalidad, van a hacer que estos efectos varíen.
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