Terapia de Pareja: una respuesta al problema en la pareja de hoy.

La institución del matrimonio se encuentra en crisis en el mundo. También en nuestro país. Y no sólo el matrimonio: es la misma relación de pareja la que hoy tiene muchos más problemas que ayer. La Terapia de pareja está en auge.

En los EEUU se producen 6.500 divorcios diarios. 6 de cada 10 estadounidenses de entre 30 y 40 años se divorcian al menos una vez. El 50% de los que se han casado este año acabarán divorciados.

Entre los años 1981 1996 se han producido en Europa 35 millones de matrimonios, pero se han separado 9.3 millones (1 de cada 4 parejas). En el mismo período se han producido en España 3,5 millones de matrimonios, y 500.000 separaciones (1 de cada 7 parejas).

Entre los años 1991 y 2001 en España la tasa de divorcios a ido creciendo desde 12’50 divorcios por cada 100 matrimonios en el 91 hasta 18,20. En el mismo periodo, la tasa para Alemania va desde el 30 hasta el 46, para Bélgica desde el 34 hasta el 69, para Francia del 38 al 43, para Inglaterra del 49 al 50, etc. Como vemos, España todavía tiene un buen margen de crecimiento hasta alcanzar a sus socios europeos en este problema de pareja. [1]

La pareja del pasado no volverá


El tipo de pareja del pasado ha acabado para siempre. Su aparente solidez mantenía rígidamente ocultos multitud de problemas que han acabado por estallar haciéndola añicos.

En las revueltas condiciones actuales, los seres humanos de hoy se encuentran muchas veces indefensos ante el problema que supone el intento de lograr en la pareja estabilidad y continuidad.

El ser humano sólo puede llegar a la armonía atravesando el conflicto. También en la pareja. Incluso más duramente. La vida en pareja saca a la luz hasta el más recóndito de nuestros recovecos, incluso los que se podrían mantener discretamente ocultos en cualquier otra situación. Tal es la exigencia de este tipo de relación que siempre ha sido básica para los seres humanos y que hoy es además, de todos los tipos posibles de relación interpersonal, la depositaria de las mayores expectativas de felicidad.

Si antes los hombres y mujeres se casaban para cumplir sus obligaciones sociales, asumiendo los rigores de la vida conyugal con estoicismo, hoy nadie, o casi nadie, se casa sino para ser feliz. Esta esperanza, que por supuesto no se trata de anular o bloquear, es la que ha provocado la aparición de este nuevo nivel de conflictividad en las parejas. Y, de abrirse los miembros de la pareja al crecimiento obligado, también será esta esperanza la que permita un nivel superior de armonía.

Mi enfoque de la psicoterapia de pareja


Intento hacer una psicoterapia de pareja que favorezca el crecimiento individual de cada uno de los integrantes de la misma, como condición necesaria para que se resuelva el problema. Este crecimiento permitirá la vivencia de los conflictos sin que se produzca la huida de uno, o de los dos miembros de la pareja hacia la fantasía de que con otra persona las cosas serían de otra manera. Fantasía que, de llevarse a la práctica, no haría, en el mejor de los casos, sino posponer el momento de llegada al mismo punto desde el que se huyó.

Evidentemente, tampoco se trata de mantener la pareja unida a toda costa. La cuestion no es la de separarse o no separarse, sino más bien cómo y porqué permanecer juntos, o, llegado el caso, cómo y porqué separarse.

Mi forma de hacer psicoterapia de pareja implica, por todo lo expuesto, un trabajo con la pareja, evidentemente, pero también un trabajo individual con cada uno de sus miembros. Se parte de la pareja para volver a ella, pero con otra forma de vivirse en ella la propia individualidad. Individualidad que debe crecer para formar el único tipo de pareja que hoy podría permanecer unida de forma armónica. Es un trabajo a veces difícil, pero que vale la pena.

Si lo deseas puedes ponerte en contacto conmigo para iniciarlo.

Notas

[1] Links estadísticos: El divorcio hoy y Estadísticas de divorcios. Link a un artículo en PDF: Una reflexión sociológica sobre la familia actual.